El 16 de agosto de 2026 comenzó a regir el subsidio municipal de 10 centavos para el transporte urbano, fijando en 30 centavos el costo del primer pasaje mediante tarjeta personalizada. Según Pablo Carvallo, director de Movilidad, la tarifa completa de 40 centavos se cobra a partir de la segunda validación consecutiva en la misma unidad. Para volver a disfrutar del beneficio en ese mismo vehículo, el pasajero debe esperar diez minutos, aunque el descuento aplica de forma inmediata si aborda un bus diferente.
Esta mecánica de cobro recurrente ha generado desacuerdo social.

Como respuesta, el Colectivo Ciudadano por Cuenca interpuso una acción de protección judicial contra el débito automático de 40 centavos en marcaciones sucesivas, cuestionando la restricción impuesta a los usuarios que pagan múltiples pasajes seguidos con la misma tarjeta.
De esta manera, el Municipio busca cumplir las observaciones de la Contraloría General del Estado para transparentar y justificar la aplicación de aproximadamente 8,9 millones de dólares anuales destinados al subsidio del transporte público.
«La Contraloría ha dicho que el subsidio tiene que ser focalizado y la personalización de tarjetas nos va a permitir justificar, entre otras cosas, en dónde está el dinero que estaba en las arcas públicas y ahora está en la Cámara de Transporte», agregó.
Cómo es la personalización de tarjetas de bus en Cuenca
La personalización de tarjetas no tiene fecha límite.
El usuario puede realizar el trámite de forma indefinida en más de 700 puntos habilitados, presentando su número de cédula de identidad.
El Colectivo Ciudadano por Cuenca cuestiona el cobro de 40 centavos desde la segunda validación.
Teresita Bermeo, representante de la organización, indicó que se presentó una acción de protección. La próxima audiencia está prevista para el 21 de agosto.
El incremento fue aprobado mediante una resolución adoptada en diciembre de 2025.
Sin embargo, para el colectivo, la ordenanza no contempla una sanción por la doble marcación y el Concejo Cantonal no podría establecer ese cobro sin una regulación específica.
Uso de la tarjeta movilízate
El cambio también afecta a familias que utilizan una misma tarjeta.
Adquirir una para cada integrante representa un gasto adicional, pues cada tarjeta tiene un costo de 1,80 dólares.
Luis, usuario del transporte urbano, explicó que comparte su tarjeta con su esposa y que sus hijos, que asisten a la escuela, también se prestan cuando es necesario.
“Si mis hijos usan la misma tarjeta, el segundo pasaje ya les cuesta más y eso representa un gasto mayor para nosotros”, indicó.
Bermeo mencionó que la medida también vulnera a quienes pagan tarifas diferenciadas, como estudiantes y adultos mayores.
En estos casos, el pasaje es de 15 centavos y una segunda validación en la misma unidad pasa a costar 20 centavos.
«Además, ¿qué pasa si viene un turista? ¿Qué pasa si un estudiante pierde la tarjeta y pide? Hay escuelas que son vespertinas y es complicado con el número de estudiantes. Incluso para el cupo de recargas a veces no hay», señaló.
Los usuarios cuestionan, además, la disponibilidad de puntos de recarga fuera del centro urbano.
Como parte de la acción de protección, el Colectivo Ciudadano presentó argumentos relacionados con la seguridad jurídica y el principio de legalidad.
También solicitó información sobre los estudios que sustentan el impacto económico del cobro adicional.