El Ministerio de Educación de Ecuador ratificó que, durante 2026, se mantienen vigentes las normas sobre el uso de celulares en las aulas, priorizando su utilización con fines pedagógicos y bajo supervisión docente.

La normativa establece que los dispositivos móviles no están prohibidos de forma absoluta, pero su uso debe responder a actividades académicas previamente planificadas por el docente. En ese sentido, queda restringido su empleo para fines recreativos o ajenos al proceso educativo durante el horario de clases.
Las disposiciones buscan equilibrar el aprovechamiento de la tecnología como herramienta de aprendizaje con la necesidad de evitar distracciones y posibles riesgos, como el uso indebido de redes sociales o situaciones de acoso digital.
Además, cada institución educativa tiene la facultad de establecer lineamientos internos más específicos, siempre alineados a las directrices nacionales. Esto incluye horarios, espacios permitidos y sanciones en caso de incumplimiento.
Autoridades educativas han señalado que el objetivo no es prohibir, sino regular el uso responsable de los dispositivos, promoviendo una cultura digital consciente entre estudiantes.
Con esta decisión, el sistema educativo ecuatoriano mantiene su enfoque en el uso controlado de la tecnología en las aulas, apostando por su valor pedagógico sin descuidar la disciplina y el entorno de aprendizaje.