El Gobierno de Ecuador inició la construcción de una nueva estación naval en Posorja, provincia del Guayas, con el objetivo de cerrar el paso al narcotráfico en uno de los corredores marítimos más críticos del país, donde operan estructuras del crimen organizado.

La obra arrancó el 22 de abril de 2026 con la colocación de la primera piedra y contará con financiamiento de la empresa privada DP World, operadora del puerto de aguas profundas de Posorja. Esta infraestructura estará equipada con guardacostas, lanchas interceptoras, infantería de Marina y aviación naval, lo que permitirá reforzar la vigilancia y el control en la zona.
El proyecto se levanta en un punto considerado estratégico: el Golfo de Guayaquil, por donde circula cerca del 90% del comercio marítimo del Ecuador, pero que también ha sido aprovechado por redes criminales para contaminar embarcaciones con droga rumbo a Estados Unidos y Europa.
Según autoridades de Defensa, la nueva estación permitirá mejorar la capacidad operativa frente a grupos como Los Lobos, señalados como actores clave en actividades ilícitas en esta zona costera. Además, se prevé que la base cuente con una guardacostas de gran tamaño y al menos cuatro lanchas rápidas para interceptar embarcaciones sospechosas.
La inversión estimada para esta estación naval bordea los 3 millones de dólares y se proyecta que entre en funcionamiento en 2027, como parte de una estrategia más amplia para blindar los corredores marítimos del país frente al narcotráfico.
La construcción de esta base naval marca un nuevo intento del Estado por recuperar el control del mar frente al avance del crimen organizado. El reto no será solo levantar infraestructura, sino sostener operativos efectivos en una de las rutas más codiciadas por el narcotráfico en la región.