Ricaurte, en Cuenca, exige más seguridad tras hechos violentos.

Ante la creciente ola de violencia en Ricaurte, sus habitantes convocaron a una Asamblea Comunitaria de Seguridad este 4 de mayo. La preocupación surge tras incidentes como el ocurrido el pasado 1 de mayo, cuando una pareja fue víctima de una balacera mientras permanecía en un auto entre la calle F y la avenida 25 de Marzo, resultando ambos con heridas de gravedad.

Igualmente, el fin de semana, cerca del salón de eventos Rancho Grande, sujetos en moto asaltaron a una joven y le quitaron una mochila donde llevaba una computadora portátil.

A mediados de abril asimismo, la Policía Nacional capturó en esta parroquia a una presunta red de extorsión, todos de nacionalidad extranjera. Exigían dinero a un ciudadano a cambio de no atentar contra su vida.

En la asamblea de seguridad participaron representantes de la Policía Nacional, la Tenencia Política de Ricaurte, la Guardia Ciudadana de Cuenca (GCC) y el Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) de Ricaurte.

También estuvieron delegados de la Empresa Eléctrica Regional Centrosur (EERCS), de la Empresa de Movilidad (EMOV EP), del Municipio de Cuenca y de la Comisaría Nacional de Policía.

Los asistentes pidieron mayor control ante la presencia de personas sospechosas en varios puntos, por la venta y consumo de alcohol en espacios públicos y locales sin control, y por la falta de alumbrado público.