Incendio en Cotacachi reabre el debate sobre la protección de los páramos y las fuentes de agua
El incendio registrado en Cotacachi, cantón de la provincia de Imbabura, al norte de Ecuador, deja una reflexión sobre la importancia de proteger los páramos y las fuentes de agua que sostienen la vida de las comunidades.
Ha pasado más de una semana desde uno de los incendios de mayor magnitud registrados en la zona de Cotacachi, en la provincia de Imbabura. Mientras el fuego deja sus huellas en el territorio, también surge una preocupación sobre lo que está en juego cuando un ecosistema como el páramo resulta afectado.
El páramo no es únicamente un paisaje. Estos ecosistemas cumplen un papel fundamental en la regulación y conservación del agua, un recurso del que dependen las comunidades y diversas especies.

La afectación provocada por un incendio trasciende la vegetación que puede observarse a simple vista. La pérdida de cobertura vegetal y el deterioro del suelo pueden generar consecuencias para los ecosistemas y las fuentes hídricas que se encuentran en estas zonas.
Cotacachi, además de ser un referente natural y cultural de Imbabura, forma parte de un territorio que alberga páramos, montañas y fuentes de agua. Su conservación representa también una forma de proteger los recursos que permiten sostener la vida.
Ante este escenario, el cuidado de estos espacios no debería limitarse a reaccionar después de un incendio. La prevención, educación ambiental, protección de los ecosistemas y participación de la ciudadanía son acciones necesarias para reducir los riesgos y preservar estos territorios.
El incendio deja así una reflexión: los paisajes que hoy parecen permanentes también pueden desaparecer si no se los protege. Cuidar los páramos significa proteger el agua, la biodiversidad y el territorio que será heredado por las próximas generaciones.