Un presunto delito contra la integridad sexual en una unidad educativa de Cuenca se encuentra bajo investigación de las autoridades.

La Policía Nacional inició las indagaciones sobre un supuesto abuso sexual cometido contra una alumna de 7 años, perteneciente a primero de básica, dentro de las instalaciones de la Comunidad Educativa Carlos Crespi en Cuenca.

El caso se conoció la tarde del pasado martes, 19 de mayo de 2026, cerca de las 15:00, luego de que el personal del centro de salud Mariano Estrella diera aviso a los servicios de emergencia. Varios agentes policiales del circuito Bellavista se trasladaron de inmediato al dispensario médico, donde el doctor encargado les notificó sobre el ingreso de la menor ante la sospecha de una agresión sexual.

El profesional de la salud explicó a los oficiales que la madre de la niña la había trasladado a ese lugar para que recibiera valoración médica de emergencia. De acuerdo con el testimonio de la mamá, el incidente ocurrió alrededor de las 10:00 de la mañana en el propio salón de clases, mientras se desarrollaba el horario normal de la jornada escolar.

La denunciante relató que al acudir a retirar a su hija al mediodía, el personal docente del establecimiento la esperaba para informarle sobre una situación inusual ocurrida en las horas previas.

Los profesores trasladaron a la madre a una oficina del segundo piso del edificio para explicarle que la niña había estado llorando de forma persistente y que manifestaba haber sido agredida.

La menor contó a su madre que durante una clase un profesor, cuya identidad se mantiene en reserva, la llamó hacia su escritorio bajo el aparente pretexto de entregarle una medalla.

En ese momento, el sospechoso habría levantado las prendas de vestir de la estudiante para proceder a hacer presuntos tocamientos indebidos en sus partes íntimas, lo que se configura como un delito de carácter sexual.

De acuerdo con los testimonios recogidos por los miembros policiales, el presunto agresor habría amenazado a la menor de edad, exigiéndole que guardara absoluto silencio y no contara nada a su familia.

Ante la gravedad del relato, la madre de familia decidió trasladar de forma inmediata a su hija hacia el centro médico para que se realicen las valoraciones físicas correspondiente.

Tras recibir la alerta, los uniformados reportaron el hecho a la Fiscalía de Azuay quien avocó conocimiento sobre los hechos para el procedimiento legal y las investigaciones.

Asimismo, se solicitó la intervención de los agentes especializados de la Unidad de Investigación contra Delitos Sexuales (UNCIS), de la Policía Nacional, quienes asumieron la indagación.

Los investigadores acompañaron a la madre y a la pequeña víctima hacia las dependencias de la Fiscalía del Azuay para formalizar la denuncia y activar las respectivas medidas de protección.

Los policiales reportaron que no se obtuvo la colaboración debida por parte de las autoridades de la unidad educativa para facilitar los datos del docente implicado y su localización.

Diego Fajardo, rector de esta unidad educativa, indicó que informaron del caso a la Fiscalía del Azuay, a la Junta Cantonal de Protección de Derechos de Cuenca (JCPDC) y al Departamento de Consejería Estudiantil (DECE).

Descartó alertas previas y señaló que, tras conocerse el hecho, de manera inmediata procedieron a la desvinculación del docente, de unos 22 años, que impartía clases de matemáticas y danza.

Anunció que aplicarán un plan de contingencia para garantizar la estabilidad emocional de los alumnos mientras avanzan las investigaciones y se determinan responsabilidades.

“Sé que están apareciendo más casos contra el docente de los mismos niños… Como institución vamos a brindar todas las facilidades del caso para que se investigue…”, indicó.

Padres de familia hicieron ayer un plantón en los exteriores de este plantel con el fin de exigir justicia, pues denunciaron que existen más casos que deben ser investigados.

Además, denunciaron presunta complicidad de algunos maestros, a quienes acusaron de no facilitar la captura del sospechoso y de permitir casos de acoso escolar.

Sebastián Calderón explicó que iniciaron averiguaciones tras este hecho y recibieron tres denuncias más contra el docente, quien trabaja desde noviembre de 2025 en este establecimiento.

“Cuando un docente conoce de esta situación, de manera inmediata tiene que llamar a la Policía Nacional para que el profesor pueda ser trasladado a la Unidad de Flagrancia…”, detalló.