El Gobierno ecuatoriano expresó su firme rechazo y condena al atentado terrorista ocurrido el domingo 14 de diciembre en la playa de Bondi, en Sídney, donde un tiroteo durante una celebración de la festividad judía de Janucá dejó decenas de víctimas, entre muertos y heridos, y fue calificado internacionalmente como un acto de violencia terrorista contraria a la convivencia y los derechos humanos.

La Cancillería de Ecuador emitió un comunicado oficial en el que rechaza enérgicamente y condena el acto de violencia terrorista perpetrado en Australia contra personas reunidas en Bondi Beach, al sur de Sídney, en el marco de una actividad comunitaria por la festividad judía de Janucá.
La cartera de Estado señaló que el gobierno expresa “su más profunda solidaridad con el pueblo y las autoridades de Australia, así como con las víctimas y sus familias, y con la comunidad judía afectada por este ataque terrorista”. Además, destacó su compromiso “inquebrantable en la lucha contra toda forma de terrorismo y actos de odio”.
Autoridades australianas y reportes internacionales calificaron el episodio como un atentado terrorista de motivación antisemita, ocurrido mientras cientos de personas participaban de la celebración en la emblemática playa de Bondi.
Según esas fuentes, el tiroteo dejó alrededor de doce personas fallecidas y al menos 29 heridos, y la policía detuvo a uno de los presuntos responsables mientras investiga lo sucedido.
El ataque ha generado reacciones de condena generalizada en múltiples países y organismos internacionales, que lo señalan no solo como un acto de extrema violencia, sino como un atentado dirigido contra una comunidad religiosa en medio de una festividad, lo que agrava su impacto simbólico y social.
La postura de Ecuador se suma a un coro global de repudio a la violencia, rechazando cualquier forma de terrorismo y de discriminación religiosa. El Gobierno reafirma la importancia del respeto a los derechos humanos y la necesidad de colaboración internacional para prevenir hechos de odio y proteger comunidades vulnerables en todo el mundo.