Un fuego de gran intensidad consumió una bodega en la Bahía de Guayaquil donde se almacenaban productos navideños.

El fuego destruyó árboles navideños y material plástico almacenado en una bodega que no contaba con los permisos necesarios. Dos personas resultaron afectadas por inhalación de humo.

Un incendio de gran magnitud se produjo en el cuarto nivel de un edificio situado en la zona comercial de la Bahía, en Guayaquil. Las llamas destruyeron árboles navideños y otros artículos plásticos almacenados en la bodega. Durante la emergencia se escucharon varias explosiones, lo que generó pánico entre quienes circulaban por el sector.

El sonido de sirenas interrumpió la rutina del centro porteño: cerca de un centenar de bomberos se desplazó hasta el inmueble, donde el fuego ya había tomado todo el cuarto piso. La alerta fue reportada por vecinos y comerciantes alrededor de las 13:30 de este martes 2 de diciembre, luego de sentir un fuerte olor a goma quemada y notar columnas de humo oscuro que salían desde el edificio ubicado entre Coronel y Manabí.

La tensión aumentó cuando quienes estaban en el sector comenzaron a oír explosiones provenientes del inmueble. De inmediato, equipos del Cuerpo de Bomberos llegaron con cuatro unidades de emergencia, personal de rescate y un tanquero para controlar la situación.

El mayor Jorge Montaner, jefe de la División Especializada de Rescate, explicó que el piso afectado operaba como un depósito y que gran parte del contenido era de fácil combustión. Por esa razón, la emergencia se elevó a una alerta de nivel 2. “La enorme cantidad de artículos y el desorden en su almacenamiento complicaron la intervención. Dos personas inhalaron humo y ya recibieron atención médica”, detalló.

Con el apoyo de una unidad con escalera telescópica, los bomberos lograron acceder hasta la parte superior y extinguir el incendio en aproximadamente una hora. Sin embargo, continuaron con tareas de enfriamiento para evitar rebrotes.

Álex Anchundia, gerente de Segura EP, también llegó al sitio y aclaró que en el inmueble no había pirotecnia. “Inicialmente se creyó que se trataba de fuegos artificiales, pero se constató que el lugar estaba lleno de árboles navideños, adornos y productos plásticos que, con el calor, se vuelven extremadamente combustibles”, señaló.

El siniestro dejó en evidencia las falencias en el manejo y control de bodegas dentro de la zona comercial, un riesgo latente que puede detonar emergencias de gran magnitud. Las autoridades anunciaron que iniciarán inspecciones para verificar permisos y condiciones de almacenamiento, mientras recuerdan a los propietarios que el incumplimiento de normas no solo representa sanciones, sino un peligro directo para la vida de trabajadores y ciudadanos.