Padres protestan por deterioro de escuelas rurales en Cuenca.

Padres de familia de unas 25 escuelas rurales de Cuenca protestaron frente a la Gobernación del Azuay para exigir arreglos urgentes en los planteles. Con carteles pidiendo una educación digna, denunciaron que sus hijos estudian en condiciones peligrosas, con techos dañados, paredes con grietas, pisos de tierra y baños en mal estado.

Un ejemplo crítico es la escuela Miguel Díaz Cueva, en Challuabamba, donde una rajadura en un aula no ha dejado de crecer desde 2022; aun así, los niños siguen recibiendo clases ahí. Por otro lado, padres de la escuela San Gabriel, en Chaucha, viajaron cuatro horas para pedir ayuda, explicando que aunque han hecho rifas para pintar o cambiar puertas, el dinero ya no les alcanza para arreglar los techos.

En Llacao, en la escuela Gonzalo S. Córdova, los estudiantes ni siquiera pueden usar las canchas de básquet porque los aros se cayeron. Los padres señalan que reparar los techos y muros de esta institución costaría unos 5,000 dólares, una suma que no tienen pero que consideran vital para la seguridad de los 200 alumnos que asisten al lugar.

El abandono de algunas escuelas no es reciente, según afirmó Rocío Sumba. Indicó que la Unidad Educativa Nulti no ha recibido intervención de autoridades en unos 20 años y que le preocupa el mal estado de un muro que, en caso de colapsar, caería sobre aulas y juegos donde permanecen estudiantes.

Andrea Fajardo, madre de familia de la escuela Manuel Guerrero, en El Valle, afirmó que su hija de cinco años estudia en un plantel que no reúne condiciones mínimas de seguridad. “Solo queremos el bienestar de nuestros niños”, expresó durante la movilización.

Patricio Aucay, representante de los padres de familia de varias instituciones rurales, señaló que más de 2.000 estudiantes están expuestos a riesgos estructurales. “Una pared cuarteada puede colapsar en cualquier momento. No queremos que ocurra una tragedia para recién reaccionar”, advirtió.

Las escuelas afectadas pertenecen a parroquias como San Joaquín, Chaucha, Nulti, Cumbe y El Valle.

El Municipio de Cuenca aseguró que cuenta con recursos económicos para intervenir en la infraestructura de escuelas fiscales, pero que la ejecución de las obras depende de la firma de un convenio con la Coordinación Zonal de Educación. Así lo informó Romeo Moncayo, director de la Unidad Ejecutora de Proyectos, tras la protesta registrada en el centro de la ciudad.

Según explicó, en 2026 se prevé una inversión de un millón de dólares para intervenir entre 25 y 30 planteles, con trabajos en cubiertas, baterías sanitarias, cielos rasos y patios. Moncayo recordó que en 2025 se destinaron 712 mil dólares para mejorar 18 escuelas. Añadió que las evaluaciones técnicas ya se realizaron en al menos 25 instituciones, pero que desde hace dos meses esperan una respuesta formal del Ministerio de Educación para autorizar las intervenciones.

Los padres de familia solicitan que las autoridades del Ministerio de Educación procedan con la firma del convenio con el Municipio de Cuenca. Sin embargo, la ejecución de las obras permanece paralizada por la falta de esa autorización.

La coordinadora zonal de Educación, Marcela Villavicencio, no se pronunció ante la protesta ni sobre la firma del convenio con el Municipio de Cuenca, pese al pedido de información realizado.