
El Chelsea Football Club, que contó con una destacada actuación del mediocampista ecuatoriano Moisés Caicedo, demostró su estatus de campeón mundial al imponerse con contundencia por 3-0 sobre el Fútbol Club Barcelona. Este encuentro estelar, disputado ayer en Stamford Bridge y correspondiente a la quinta jornada de la Liga de Campeones, vio cómo el equipo local dominaba las acciones, especialmente tras la expulsión del capitán azulgrana, Ronald Araújo, al comienzo de la segunda mitad, dejando al Barça con diez jugadores durante gran parte del compromiso.
Los Blues tomaron la delantera en el marcador gracias a un gol en propia puerta del defensor francés Jules Koundé a los 27 minutos de juego. Ya en la segunda parte, la situación se complicó aún más para el cuadro catalán, que se vio incapaz de soportar el ritmo con un hombre menos.
El joven talento brasileño Estêvão sentenció el partido con un potente disparo a los 55 minutos, y Liam Delap puso la guinda con el tercer gol a los 73 minutos.
Las consecuencias de este resultado son significativas para ambos clubes. Con esta derrota, el FC Barcelona permanece fuera de las ocho primeras posiciones de la tabla, las cuales otorgan la clasificación directa a los octavos de final. Por otro lado, el Chelsea suma diez puntos y se posiciona justo por detrás del trío de cabeza, conformado por el Bayern Múnich, el Arsenal y el Inter de Milán, todos ellos con doce unidades y que disputarán sus respectivos encuentros hoy miércoles.
El portero del Barcelona, Joan García, ofreció sus impresiones tras el partido, admitiendo la dificultad de la situación: «Ha sido complicado, duro, con uno menos intentamos sacar lo que teníamos dentro, pero ellos tienen claridad y encontraron muy bien los espacios».
El Chelsea, por su parte, pudo haber ampliado aún más la ventaja. El argentino Enzo Fernández, campeón del mundo tanto a nivel de clubes como de selecciones, vio cómo le anulaban dos goles: uno por mano de Wesley Fofana y otro por fuera de juego. El Barcelona, enfrentado a una misión casi imposible, apenas generó peligro ante un Chelsea que, si bien marcó tres, perdonó una goleada potencialmente más abultada.