La disminución progresiva del caudal de varios ríos que alimentan al sistema hidroeléctrico nacional, especialmente en la zona austral del país, vuelve a encender las alertas sobre la estabilidad del suministro eléctrico en Ecuador de cara a 2026.

En Cuenca y sus alrededores se ha registrado una baja sostenida en los niveles de ríos estratégicos para la generación de energía. Esta situación incide directamente en el rendimiento de varias centrales hidroeléctricas que aportan de forma significativa al sistema eléctrico nacional.
Aunque actualmente no se reportan interrupciones en el servicio, técnicos del sector advierten que un periodo prolongado de estiaje, combinado con una alta dependencia de la generación hídrica, podría comprometer la capacidad de abastecimiento durante el próximo año. Experiencias recientes han demostrado que una reducción significativa de los caudales limita el margen de maniobra del sistema energético.
El escenario climático también influye en este panorama. La variabilidad en las lluvias y los cambios en los patrones hidrológicos han reducido la previsibilidad del recurso hídrico en la Sierra sur, lo que obliga a reforzar la planificación y a acelerar medidas preventivas para evitar afectaciones al servicio.
Si bien las autoridades no han anunciado racionamientos ni apagones, la disminución del caudal de los ríos en Cuenca se presenta como un llamado de atención. La adopción de estrategias de prevención y el fortalecimiento de la matriz energética serán determinantes para garantizar la continuidad del suministro eléctrico en 2026.