
La Unión Nacional de Educadores (UNE) ha formalizado el llamado a una jornada de protestas a nivel nacional programada para el 29 de enero de 2026. Esta resolución, adoptada por la directiva nacional del gremio, fue ratificada por Patricio González, presidente de la UNE en Azuay, quien en declaraciones para el diario El Mercurio detalló la hoja de ruta de estas acciones. En el caso específico de Cuenca, se ha previsto que la marcha inicie a las 16:30, partiendo desde el parque de San Blas con destino al Parque Calderón.
El objetivo central de esta movilización es presionar a la administración del presidente Daniel Noboa para que emita una declaratoria de emergencia en el sector educativo. González argumenta que el sistema atraviesa una situación crítica debido al deterioro de la infraestructura escolar y a una creciente inestabilidad laboral. Sobre este último punto, el dirigente denunció que, pese a los diálogos mantenidos en diciembre de 2025 con la ministra de Educación, Gilda Alcívar, donde se prometió seguridad laboral, el mes de enero de 2026 inició con el despido de decenas de docentes.
Además de los temas laborales y de infraestructura, el magisterio exige medidas contundentes para frenar la violencia que golpea a los planteles educativos, tanto en sectores urbanos como rurales. Las demandas no se limitan a la educación; los manifestantes también solicitarán que se declare en emergencia el sistema de salud pública, áreas que, según la UNE, han sido desatendidas por el actual Gobierno.
La convocatoria no es exclusiva de los docentes. Organizaciones sociales como el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la FEUE y el Frente Unido Popular han confirmado su respaldo y participación. Asimismo, el gremio ha extendido una invitación abierta a la sociedad civil para unirse al reclamo por lo que consideran promesas incumplidas por parte del Ejecutivo. González advirtió que, de no recibir respuestas satisfactorias a sus exigencias, la UNE mantendrá una agenda de movilizaciones permanentes.