Estudio de la Universidad Central alerta sobre crecimiento y expansión de masacres en Ecuador.

Una investigación del Observatorio Ecuatoriano de Conflictos de la Universidad Central del Ecuador advierte que las masacres en el país han aumentado y se extienden, especialmente en zonas urbanas como Guayaquil y Durán, impulsadas por dinámicas de violencia local más allá del crimen organizado transnacional.

El informe, elaborado por el Observatorio de la Universidad Central del Ecuador, identifica que la violencia múltiple definida como ataques letales contra tres o más personas se ha consolidado como un fenómeno cada vez más frecuente en el país. Según los datos analizados, entre enero y septiembre de este año se registraron 778 masacres, superando prácticamente la cifra total de 774 casos en todo 2024, lo que muestra una tendencia al alza.

Los investigadores señalan que estos hechos no siempre están vinculados a grandes redes criminales internacionales, sino que muchas veces responden a conflictos locales, mercados ilegales de armas y disputas por control territorial, especialmente en sectores con mayores índices de pobreza.

De acuerdo con el estudio, ciudades como Guayaquil y Durán son particularmente vulnerables a este tipo de episodios violentos, debido a la presencia de grupos armados que compiten por espacios de operación. El análisis también compara cifras históricas de homicidios, destacando que en los últimos 11 años se han registrado más de 38 000 asesinatos intencionales, aunque solo un poco más del 25 % de estos están asociados directamente al tráfico de drogas según datos oficiales.

Luis Córdova, uno de los investigadores, explicó que “estas masacres reflejan una criminalidad común que se alimenta tanto del acceso fácil a armas como de dinámicas sociales de exclusión y conflictividad que no encuentran respuestas efectivas”. Añadió que para frenar esta escalada es urgente controlar la circulación de armas y reforzar estrategias de seguridad comunitaria.

El estudio de la Universidad Central subraya que la expansión de masacres constituye uno de los desafíos más complejos para la seguridad pública en Ecuador y que requiere respuestas integrales que combinen esfuerzos policiales, políticas de prevención y atención a las raíces sociales de la violencia. La advertencia llega en un contexto donde cifras recientes oficiales muestran que 2025 está siendo uno de los años con mayor violencia en décadas.