Este 1 de febrero Biblián recordó la “Tragedia Blanca” ocurrida hace 63 años atras.

Cada 1 de febrero, el cantón Biblián, en la provincia del Cañar, guarda luto y memoria por la llamada “Tragedia Blanca”, un hecho ocurrido en 1963 que dejó 121 niños fallecidos tras el colapso de una capilla, en uno de los episodios más dolorosos de la historia local y nacional.

La tragedia se registró el 1 de febrero de 1963, cuando una fuerte lluvia obligó a decenas de niños a refugiarse en la capilla de la escuela Corazón de María. La estructura, que se encontraba en malas condiciones y en proceso de intervención, cedió repentinamente y se desplomó, sepultando a los menores que participaban en actividades religiosas.

El derrumbe provocó la muerte de 121 niños, además de una maestra y varias religiosas, generando una profunda conmoción en Biblián y en todo el país. Las labores de rescate se extendieron por horas en medio del dolor de familiares y habitantes que, con sus propias manos, intentaron salvar vidas entre los escombros.

Desde entonces, el hecho es recordado como la “Tragedia Blanca”, no solo por el contexto religioso en el que ocurrió, sino por la inocencia de las víctimas y la huella imborrable que dejó en la comunidad.

A más de seis décadas del suceso, Biblián mantiene viva la memoria de los 121 niños fallecidos como un acto de justicia histórica y un llamado permanente a la prevención, al cuidado de la infraestructura y a la protección de la vida, para que una tragedia similar no vuelva a repetirse.