
Durante las primeras horas de este miércoles 18 de febrero de 2026, una emergencia por fuego estructural movilizó a los cuerpos de socorro en el corazón de Cuenca. El incidente tuvo lugar en el interior de un inmueble residencial ubicado en la intersección de las calles Padre Aguirre y Sangurima, un sector estratégico del Centro Histórico. Según la bitácora oficial del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, la alerta ingresó a través de los sistemas de emergencia aproximadamente a las 07h30, momento en el que se despacharon unidades de combate y rescate hacia el sitio.
De acuerdo con las inspecciones preliminares en la zona del siniestro, las llamas se originaron de manera focalizada dentro de una de las habitaciones de la vivienda. El fuego consumió con rapidez elementos altamente inflamables, incluyendo un colchón y un mueble, lo que generó una densa humareda en el área. Lamentablemente, un ciudadano de aproximadamente 45 años de edad, que se encontraba en el sitio, no pudo evacuar a tiempo y resultó con quemaduras de consideración en el 30 % de su cuerpo.
Una vez que los efectivos bomberiles lograron sofocar el incendio y asegurar el perímetro, el personal paramédico brindó los primeros auxilios al herido. Debido a la gravedad de sus lesiones, el hombre fue trasladado de inmediato a una casa de salud local para recibir atención especializada y tratamiento para sus heridas.
En cuanto al origen del fuego, las autoridades han indicado que las causas precisas aún son materia de investigación. Elementos de la Policía Nacional del Ecuador se mantienen en la escena colaborando con los peritos bomberiles para realizar una valoración técnica inicial que permita esclarecer lo sucedido. Ante este evento, el Cuerpo de Bomberos de Cuenca ha emitido un recordatorio urgente a la comunidad sobre la importancia de la prevención de riesgos domésticos. Entre las recomendaciones principales, se enfatiza la necesidad de realizar mantenimientos periódicos a las instalaciones eléctricas y verificar exhaustivamente el estado de las conexiones de gas licuado de petróleo (GLP) para evitar futuras tragedias.