
A partir de este lunes 8 de junio, los 475 buses urbanos de Cuenca terminarán sus recorridos a las 7:00 de la noche, tres horas antes de lo normal. Tobías Campoverde, representante de los transportistas, explicó que tomaron esta medida por la crisis económica que atraviesan.
El gremio está pidiendo que el pasaje suba de 30 a 50 centavos. Aseguran que los 5.000 dólares que genera cada bus al mes ya no les alcanzan para cubrir el costo del combustible, los arreglos mecánicos y el sueldo de los choferes. Esta situación empeoró cuando se eliminó el subsidio nacional al diésel; y aunque el Municipio les sigue dando una ayuda de unos 600 dólares por unidad, afirman que no es suficiente.
Hasta ahora, las autoridades de la ciudad no han dado una respuesta sobre el recorte de horarios ni sobre la subida del pasaje. Mientras tanto, la situación tiene muy preocupadas a las personas que necesitan usar el transporte público de noche, pero los dueños de los buses advierten que, si no hay un ajuste en la tarifa, el servicio corre el riesgo de seguir empeorando.