El gobierno alemán avisa que la federación de fútbol decidirá sobre un eventual boicot al Mundial

El gobierno alemán ha declarado que la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y la FIFA tendrán total autonomía para decidir si boicotean el Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Esta postura surge a raíz de las tensiones generadas por las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de apoderarse de Groenlandia e imponer aranceles a los países europeos que se opongan. La secretaria de Estado de Deportes alemana, Christiane Schenderlein, confirmó que el gobierno federal respetará la evaluación y decisión final de las federaciones deportivas implicadas. 

Las amenazas de Trump han provocado una crisis diplomática, con Europa preparando posibles represalias arancelarias. Algunos políticos alemanes han sugerido el boicot del Mundial como un «último recurso», una idea que es apoyada por cerca del 47% de los alemanes encuestados. 

Por su parte, el presidente Trump ha reafirmado su intención de adquirir Groenlandia por razones de seguridad nacional, aunque ha descartado el uso de la fuerza, mientras Dinamarca y otros aliados europeos han anunciado un aumento de su presencia militar en la isla. 

El gobierno federal respeta la autonomía del deporte. Las decisiones relativas a la participación en grandes eventos deportivos o a su boicot competen exclusivamente a las federaciones deportivas responsables. No compiten al mundo político», dijo Schenderlein, miembro de la CDU, el partido conservador del canciller Friedrich Merz.

En Alemania, gran nación futbolística, se han alzado en los últimos días las primeras voces que evocan un boicot. Incluso se ha mencionado una anulación del Mundial en respuesta a las amenazas del magnate republicano.

«Si Donald Trump lleva a cabo sus amenazas sobre Groenlandia y desencadena una guerra comercial con la UE, me cuesta imaginar que países europeos participen en la Copa del Mundo», declaró el influyente diputado conservador Roderich Kiesewetter el martes al diario Augsburger Allgemeine.

Otro diputado de la CDU, Jürgen Hardt, portavoz de su grupo en política exterior, mencionó al diario Bild una «cancelación del torneo» como un «último recurso para hacer entrar en razón al presidente Trump».

Reclamando una «respuesta unida» de Europa, el diputado socialdemócrata (SPD) Sebastian Roloff mencionó en el diario económico Handelsblatt la opción de «considerar renunciar a la participación en la Copa del Mundo.