En una acción conjunta entre la Policía ecuatoriana y la Agencia Antidrogas de EE. UU. (DEA), las autoridades lograron interceptar un cargamento equivalente a tres millones de dosis de estupefacientes y capturaron a siete presuntos involucrados.

La tarde del 7 de diciembre, unidades del Bloque de Seguridad de Ecuador, en coordinación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), ejecutaron una operación marítima que terminó con la captura de un cargamento de droga valorado en más de USD 11,5 millones en el mercado estadounidense.
La actuación se activó luego de una alerta emitida por la Guardia Costera de EE. UU., que detectó movimientos sospechosos en altamar. Con esa información, las autoridades lograron ubicar y detener a dos embarcaciones tipo go-fast, utilizadas frecuentemente por redes narcodelictivas para transportar envíos hacia México y EE. UU.
Investigaciones internacionales han advertido el rol estratégico que el país juega en la ruta del narcotráfico. El The New York Times señala que Ecuador se ha convertido en una “superautopista” para el paso de drogas debido a las alianzas entre carteles de Colombia y Perú. Esa dinámica se intensifica con el aumento de la producción de cocaína: según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Colombia supera ya las 2 600 toneladas anuales, especialmente en los departamentos de Nariño y Putumayo, desde donde los envíos fluyen hacia territorio ecuatoriano.
El operativo refuerza la cooperación binacional y evidencia el creciente desafío que enfrenta Ecuador como punto clave en el tráfico internacional de drogas. Las autoridades mantienen investigaciones abiertas para determinar la estructura criminal detrás de este cargamento y los destinos finales del envío.