Irlanda Chuni lleva cinco años criando y vendiendo cuyes para sacar adelante a su familia en Nabón, pero ahora está muy preocupada. Una restricción de Agrocalidad, que prohíbe temporalmente vender cuyes y conejos por una posible enfermedad, pone en riesgo todo su trabajo. El domingo pasado ya vendió mucho menos porque la gente tiene miedo, y teme que sus clientes fijos, como los restaurantes, dejen de comprarle justo ahora que viene el Día de la Madre, que es cuando más se vende. En zonas como Tarqui y El Manzano, otros productores pasan por lo mismo; por ejemplo, Elsa Guzmán, que lleva 12 años en esto, dice que nunca han tenido problemas porque cuidan y alimentan muy bien a sus animales.

La situación se originó a mediados de abril, tras registrarse en la provincia de Tungurahua muertes inusuales de conejos, lo que activó una alerta sanitaria que luego se extendió a los cuyes. Desde entonces, Agrocalidad ha tomado muestras que actualmente son analizadas en laboratorios de Quito.
Mónica Siavichay, directora distrital de Agrocalidad Zona 6, explicó que la medida se ha acompañado de procesos de socialización y sensibilización dirigidos a los productores, con el fin de garantizar su cumplimiento. La disposición suspende el ingreso y comercialización de cuyes y conejos en ferias, mercados y eventos públicos, en coordinación con autoridades locales y gobiernos seccionales.
En caso de incumplimiento, Agrocalidad puede iniciar procesos administrativos sancionatorios que incluyen multas y clausuras, dependiendo de la infracción. Siavichay aclaró que la prohibición se limita a la comercialización de animales vivos en espacios públicos citados y no está dirigido al consumo.
Por su parte, Johnny Peñaloza, médico veterinario de granja, señaló que es necesario esperar los resultados de los análisis de laboratorio para determinar la causa exacta del problema y definir las medidas a seguir. No obstante, indicó que, junto a otros especialistas, se manejan dos posibles enfermedades: la colibacilosis mutante, que no se trasmite a humanos, y la salmonelosis, que si representa un riesgo sanitario.
Peñaloza recomendó a los consumidores adquirir cuyes en granjas o con productores de confianza, donde se pueda verificar su procedencia. Advirtió que algunos intermediarios suelen traer animales desde distintas partes del país sin garantizar su origen ni condiciones sanitarias.
Los restaurantes dedicados a la venta de cuyes asados registran una disminución en sus ventas tras la alerta sanitaria emitida por Agrocalidad.
Los propietarios solicitan al Gobierno mayor claridad en la información para evitar confusiones entre los clientes, ya que la restricción aplica únicamente para la comercialización de animales en mercados, ferias y eventos públicos, más no para los establecimientos que preparan los cuyes para el consumo.
Jessica Torres, propietaria del restaurante Taitico, explicó que adquieren los cuyes en criaderos que cumplen con todos los estándares sanitarios requeridos. Además, mantienen convenios con asociaciones de productores de Nabón y Oña. En ese sentido, hizo un llamado a la ciudadanía a no desconfiar de los alimentos que ofrecen, ya que no compran los animales en mercados informales.
Torres señaló que, desde el pasado domingo, se ha evidenciado una menor afluencia de clientes. Incluso, muchos se comunican vía telefónica para consultar sobre la seguridad de los productos; sin embargo, pese a las explicaciones, persiste la desconfianza y las ventas continúan a la baja.
- La Dirección de Mercados y Comercio Autónomo del Municipio, junto con la Guardia Ciudadana, realiza controles en mercados de la ciudad.
- La alerta sanitaria se genera en la provincia del Tungurahua. Agrocalidad tomó muestras para analizarlas en laboratorio.
- Los productores de criaderos de cuyes ubicados en la provincia del Azuay están preocupados por la restricción gubernamental.