
La violencia en las carreteras volvió a manifestarse la noche del pasado miércoles 22 de abril, cuando una furgoneta de transporte interprovincial que cumplía la ruta Guayaquil – Cuenca fue blanco de un asalto armado. El incidente ocurrió al ingresar a Puerto Inca, cerca de una gasolinera P&S, donde delincuentes a bordo de una camioneta y una motocicleta interceptaron la unidad con disparos. Los proyectiles atravesaron la ventana y la puerta del chofer, provocándole una herida en la mano, mientras los atacantes despojaban a los pasajeros de todas sus pertenencias bajo amenazas de muerte. A pesar de la agresión, el conductor logró avanzar hasta una estación de servicio cercana para solicitar auxilio médico y policial.
Este tramo de la vía Cuenca – Molleturo – Naranjal es considerado crítico, con reportes constantes de robos en puntos como Tamarindo y Hierba Buena, lo que ha obligado a las autoridades de Azuay y Guayas a coordinar planes de seguridad conjuntos para proteger esta ruta clave para el turismo. Aunque a finales de 2025 la Prefectura de Azuay reforzó la UPC de Tamarindo e instaló controles tecnológicos y entregó nuevas motocicletas a la Policía, la persistencia de estos ataques armados mantiene en alerta a transportistas y viajeros.