Cuenca prepara una nueva normativa para prohibir el consumo de sustancias estupefacientes en áreas públicas.

La concejal Jenny Bermeo está preparando una ordenanza para evitar que se consuman drogas en las calles y parques de Cuenca. Esta idea no es nueva; de hecho, el ahora alcalde Cristian Zamora ya la impulsaba cuando era concejal. Bermeo explicó que están rescatando esa propuesta original, que incluso sugería crear un grupo de expertos, porque entienden que la adicción es un tema de salud. Tras analizarlo bien, quieren una ley que sí funcione en la ciudad, donde la policía dice que lo que más se consume es marihuana. La concejal cree que, aunque el Ministerio de Salud es el principal responsable de las adicciones, el Municipio también debe ayudar.

Una de las opciones es reformar la Ordenanza que Regula la Utilización de los Bienes de Uso Público del cantón Cuenca en Cuanto a la Compra, Venta, Permuta, Entrega Gratuita y Consumo de Bebidas Alcohólicas.

El objetivo es trabajar con la Guardia Ciudadana de Cuenca (GCC) para incluir en este cuerpo legal la prohibición del consumo de sustancias estupefacientes en espacios públicos.

Más allá del control, según la concejala, el propósito es que esta ordenanza tenga un eje informativo vital. Es necesario recolectar datos sobre qué sucede en Cuenca para tomar decisiones basadas en cifras reales.

Reconoció que hay gran preocupación por denuncias en exteriores de escuelas. Se reporta venta y consumo de drogas, lo que requiere acción coordinada entre instituciones y la unidad de antinarcóticos.

Respecto a las sanciones, Bermeo aclaró que se contempla una contravención administrativa por el mal uso y la ocupación indebida del suelo en los espacios públicos.

Las sanciones planteadas son económicas y varían según la gravedad. Las multas oscilarán entre el 10 % y el 15 % de un Salario Básico Unificado (SBU), es decir, entre 46 y 69 dólares.

La Policía Nacional ha solicitado este marco legal hace tiempo para actuar con eficacia. El objetivo compartido es limpiar los parques y las plazas del consumo de estas sustancias.

No obstante, un obstáculo ha sido la ambigüedad de la «tabla de drogas». Hay confusión sobre si sigue vigente o fue derogada por el Gobierno Nacional, lo cual ha retrasado la aplicación de la normativa local.

Para Irma Vega, médica e investigadora en prevención de adicciones, los municipios cumplen un papel fundamental en la prevención del consumo de drogas al impulsar espacios seguros, programas educativos y actividades recreativas.

“Además, pueden coordinar campañas permanentes de información, capacitación a familias y apoyo comunitario, promoviendo entornos protectores donde se detecten a tiempo factores de riesgo y se refuercen hábitos saludables…”, indicó.

Concluyó: “También es fundamental que los municipios articulen acciones con escuelas, centros de salud y organizaciones sociales para desarrollar políticas públicas sostenidas en este ámbito…