Dirigentes de 18 comunidades de la parroquia San Miguel de Porotos, en el cantón Azogues, solicitaron a las autoridades el regreso del personal de la Policía Nacional del Ecuador, luego del retiro temporal del UPC en la zona. Según denuncian, la medida ha derivado en un incremento de la inseguridad y los robos.

Los representantes comunitarios advierten que, desde la salida de los uniformados, se han registrado con mayor frecuencia hechos delictivos, principalmente robos a viviendas y actividades agrícolas. La falta de presencia policial ha generado preocupación entre los habitantes, quienes aseguran sentirse desprotegidos.
De acuerdo con los dirigentes, el UPC cumplía un rol clave en la prevención del delito y en la respuesta inmediata ante emergencias. Su retiro, aunque sería temporal, no ha sido acompañado de medidas alternativas que garanticen la seguridad en el sector.
Ante esta situación, las comunidades han elevado un pedido formal a las autoridades provinciales para que se restituya el servicio policial lo antes posible. También solicitan mayor coordinación entre instituciones para evitar que la problemática escale.
Mientras esperan una respuesta oficial, los habitantes de San Miguel de Porotos enfrentan un escenario de incertidumbre. El retorno del UPC se perfila como una medida urgente para recuperar la seguridad y la confianza en una zona que hoy se siente vulnerable.