La Conferencia Episcopal Ecuatoriana hizo un llamado urgente al Gobierno de Ecuador para que adopte acciones firmes y efectivas frente al incremento de la violencia que afecta a distintas zonas del país.

A través de un pronunciamiento público, los obispos manifestaron su preocupación por el deterioro de la seguridad y el impacto que esta situación está generando en la población. Señalaron que el miedo, la incertidumbre y la pérdida de vidas humanas se han convertido en una constante en la vida cotidiana de los ecuatorianos.
En ese contexto, instaron a las autoridades a reforzar las políticas de seguridad, garantizar la protección de los ciudadanos y combatir de manera frontal a las estructuras delictivas que operan en el país. Asimismo, recalcaron la importancia de actuar con transparencia, justicia y respeto a los derechos humanos.
La Iglesia también hizo un llamado a la unidad nacional, invitando a todos los sectores instituciones, organizaciones y ciudadanía a trabajar de manera conjunta para enfrentar la crisis. Destacaron que la violencia no solo debe abordarse desde el control y la fuerza, sino también desde la prevención, la educación y la reconstrucción del tejido social.
Este pronunciamiento se da en medio de un contexto marcado por hechos delictivos, asesinatos y una creciente percepción de inseguridad en varias ciudades del país.
Finalmente, los obispos reiteraron su compromiso de acompañar a la población en estos momentos difíciles, al tiempo que insistieron en la necesidad de respuestas inmediatas y sostenidas por parte del Estado.