Alias “Lobo Menor” se movió por Colombia, compró propiedades y huyó con identidad falsa antes de su captura

El paso de Ángel Esteban Aguilar Morales, alias “Lobo Menor”, por Colombia dejó nuevas pistas sobre su estructura criminal: permaneció en Medellín, adquirió bienes y utilizó documentación falsa antes de escapar hacia México, donde finalmente fue capturado tras meses de seguimiento internacional.

Las investigaciones de autoridades de Ecuador y Colombia revelan que “Lobo Menor”, uno de los principales cabecillas del grupo criminal Los Lobos, tuvo presencia activa en territorio colombiano como parte de su estrategia para evadir la justicia.

Según fuentes policiales, el implicado estuvo en Medellín, donde compró al menos dos propiedades y vehículos por un valor aproximado de USD 80.000, lo que evidencia un intento de establecer una base logística fuera de Ecuador.

Durante su estadía, también habría fortalecido conexiones con redes del narcotráfico y estructuras criminales locales, incluidas disidencias de las FARC, en línea con los vínculos que le atribuyen autoridades de la región.

El seguimiento a sus movimientos se extendió por al menos dos meses, en una operación coordinada entre organismos de inteligencia de Ecuador, Colombia y México.

Las autoridades determinaron que Aguilar Morales utilizaba una identidad colombiana falsa para moverse en la región y facilitar su fuga. Cuando detectó que estaba siendo rastreado, salió de Colombia rumbo a México, intentando perder el rastro.

Su captura se concretó en Ciudad de México, donde fue detenido en el marco de un operativo internacional. Posteriormente, fue trasladado a Colombia como parte del proceso para su judicialización y eventual envío a Ecuador, donde es requerido por el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio en 2023.

El caso evidencia la dimensión transnacional de las estructuras criminales que operan entre Colombia, Ecuador y México, así como el uso de bienes, identidades falsas y movilidad regional para evadir a las autoridades.

El rastro de “Lobo Menor” en Colombia no solo confirma su capacidad de expansión fuera de Ecuador, sino que también expone cómo las redes del crimen organizado utilizan inversiones y alianzas internacionales para sostener sus operaciones. Su captura representa un golpe clave, pero también deja al descubierto la compleja red que aún opera en la región.