Gobierno de Daniel Noboa eleva al 50 % la tasa de seguridad sobre importaciones desde Colombia.

El Gobierno de Ecuador anunció este jueves 26 de febrero de 2026 un drástico incremento de la denominada tasa de seguridad, pasando del 30 % al 50 % para las importaciones provenientes de Colombia, una medida que entrará en vigor el 1 de marzo y que se enmarca en la escalada de tensiones comerciales con Bogotá por temas de seguridad fronteriza.

El Servicio Nacional de Aduanas del Ecuador (SENAE) informó que la decisión se tomó tras constatar “la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia”, especialmente en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en las zonas limítrofes.

Según el comunicado oficial del Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, el aumento de la tasa hasta el 50 % responde a criterios de seguridad nacional y busca fortalecer la corresponsabilidad bilateral para enfrentar estos desafíos compartidos.

El gravamen aplicado desde el 1 de febrero pasado con un 30 % se incrementa de manera significativa en un contexto en el que las relaciones comerciales entre Ecuador y Colombia han sufrido tensiones crecientes. Bogotá, por su parte, ha adoptado medidas arancelarias de respuesta y ha expresado su rechazo al incremento de tarifas, incluso llevando el tema ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

Exportadores y sectores productivos de ambos países han advertido que esta “guerra comercial” puede generar millones en pérdidas económicas y afectar la cadena de suministro de productos básicos, transporte y comercio transfronterizo, aun cuando la medida esté justificada bajo el argumento de seguridad.

El aumento del arancel se da en medio de un escenario de reciprocidad y represalias: Colombia también impuso recientemente tarifas del 30 % a productos ecuatorianos, además de medidas como la suspensión de venta de electricidad a Ecuador en respuesta a las anteriores cargas impositivas.

Con este ajuste, el Ejecutivo ecuatoriano endurece su postura frente a Colombia, combinando política comercial con preocupaciones de seguridad fronteriza, en un momento de creciente fricción bilateral. La medida impactará tanto a importadores como a consumidores y podría prolongar la disputa arancelaria si no se logra avanzar en acuerdos efectivos de cooperación entre ambos gobiernos.