La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) clausuró tres farmacias en la ciudad de Cuenca tras detectar incumplimientos a la normativa sanitaria vigente e irregularidades en el manejo y comercialización de productos farmacéuticos.

Durante operativos de control realizados en distintos sectores de la ciudad, técnicos de Arcsa constataron fallas en las condiciones de almacenamiento de medicamentos, falta de permisos de funcionamiento y deficiencias en los procesos de control de calidad, lo que representa un riesgo para la salud de los consumidores.
Según la entidad, en algunos de los establecimientos se evidenció la venta de medicamentos sin la debida autorización, productos con información incompleta y ausencia de un responsable técnico, requisitos obligatorios para el funcionamiento de farmacias y botiquines.
Arcsa señaló que estas acciones forman parte de los controles permanentes que se ejecutan a escala nacional con el objetivo de garantizar que los medicamentos que se comercializan cumplan con los estándares de seguridad, eficacia y calidad establecidos en la ley.
Los locales clausurados permanecerán cerrados hasta que subsanen las observaciones y cumplan con los requisitos exigidos por la autoridad sanitaria, además de enfrentar los procesos administrativos correspondientes.
La entidad hizo un llamado a la ciudadanía a adquirir medicamentos únicamente en establecimientos autorizados y a denunciar irregularidades a través de los canales oficiales, reiterando su compromiso con la protección de la salud pública y el control sanitario en el país.