El Gobierno anunció que el sistema eléctrico nacional proyecta incorporar más de 800 megavatios (MW) de nueva generación hasta el año 2027, con el objetivo de fortalecer la seguridad del suministro, responder a la demanda creciente y enfrentar períodos de estiaje.

Las proyecciones del sector eléctrico revelan que, entre ahora y 2027, se espera una significativa adición de capacidad de generación que superará los 800 MW, impulsada por nuevos proyectos que incluyen plantas hidráulicas y otras fuentes de energía.
Uno de los proyectos destacados es HidroOriente, una central hidroeléctrica de 100 MW que se prevé entrará en operación antes de finales de 2027, con el fin de ayudar al sistema a responder a la escasez de agua en los ríos que alimentan otras centrales en épocas de estiaje.
Este plan responde al esfuerzo por ampliar la capacidad instalada del país, en un contexto donde aún persisten déficits estructurales y la necesidad de asegurar suficiente generación firme, especialmente en temporadas secas o de alta demanda.
Además de HidroOriente, hay otros proyectos en curso o previstos que contribuirán a esa expansión de generación, como plantas fotovoltaicas, repotenciaciones de centrales térmicas y recuperaciones de unidades existentes que estaban fuera de operación. Estas medidas, combinadas, forman parte de una estrategia más amplia para garantizar la energía en el mediano y largo plazo y reducir la dependencia de soluciones temporales como el alquiler de barcazas eléctricas.
La incorporación de más de 800 MW de nueva generación hasta 2027 representa un paso importante hacia la consolidación de un sistema eléctrico más robusto y resiliente, capaz de atender una demanda en crecimiento y amortiguar los efectos de eventos climáticos adversos. Sin embargo, el reto ahora será asegurar la ejecución eficaz de estos proyectos, así como continuar con inversiones en transmisión y mantenimiento, para que la expansión proyectada se traduzca en suministro estable y asequible para los usuarios.