Delincuentes robaron una tienda en el sector de la ciudadela Kennedy, norte de Cuenca

En la madrugada del lunes 5 de enero de 2026, se registró un acto delictivo en el norte de Cuenca, específicamente en un establecimiento comercial situado en el sector de la ciudadela Kennedy, en el cruce de las calles Joaquina Galarza y Panamericana Norte. Un grupo de desconocidos logró vulnerar los sistemas de protección del local para ingresar y sustraer diversas pertenencias.

El incidente fue detectado inicialmente por la empresa de seguridad privada encargada del monitoreo remoto de la tienda, cuyos sistemas emitieron una alerta al registrar actividad inusual en el inmueble.

Tras recibir la notificación, los guardias de seguridad se desplazaron de inmediato al sitio, donde pudieron confirmar que la puerta de acceso principal presentaba signos evidentes de haber sido forzada. Ante la gravedad de la situación, se dio aviso oportuno a la Policía Nacional del Ecuador y se coordinó la asistencia mediante el sistema de emergencias.

Una vez que los propietarios pudieron inspeccionar el inventario, determinaron que los asaltantes se llevaron una cantidad considerable de mercancía, que incluía artículos de primera necesidad, productos cárnicos (embutidos) y una variedad de bebidas alcohólicas. Según las estimaciones iniciales, el valor total de lo robado asciende a aproximadamente 4.000 dólares, lo que representa un golpe económico significativo para el negocio afectado.

Este evento no es un caso aislado, ya que en la provincia de Azuay los robos a locales comerciales se han consolidado como una de las infracciones más frecuentes. Esta situación de inseguridad ha provocado que, en sectores como el centro histórico de la ciudad, los dueños de los negocios tomen medidas de autodefensa y se organicen colectivamente para proteger sus propiedades. En este contexto, el sector comercial hace un llamado urgente a las autoridades para que incrementen la vigilancia y los patrullajes preventivos, con especial énfasis en las horas de la noche y la madrugada, buscando así disuadir a los delincuentes y reducir la incidencia de estos delitos.