Esta es la ruta de los Años Viejos 2025 en Cuenca

La ciudad de Cuenca se distingue por una forma única y vibrante de celebrar la culminación del ciclo anual. Al finalizar este 2025, la capital azuaya se transformará nuevamente en un escenario colectivo donde barrios, familias, grupos de amigos y entornos laborales se unen en el ritual de quemar monigotes. Este acto no es solo una quema simbólica, sino una profunda manifestación de identidad que busca dejar atrás lo pasado y atraer la prosperidad para el 2026.

El corazón de esta festividad reside en las calles y plazas, donde la creatividad popular alcanza su máximo esplendor.

Cada 31 de diciembre, los cuencanos exhiben propuestas artísticas cargadas de ingenio, centradas en sintetizar los acontecimientos más relevantes del año. A través de estos «años viejos», se realiza una radiografía mordaz de la política, la cultura y la sociedad, utilizando el humor y la sátira como herramientas de crítica social. Estas piezas son elaboradas meticulosamente por los vecinos para que locales y visitantes puedan admirarlas en un recorrido lleno de risas y reflexión.

Además de los monigotes, el paisaje urbano de este último día del año se ve inundado por la presencia de las «viudas». Este personaje, generalmente interpretado por hombres que lucen vestimentas femeninas de luto, representa alegóricamente a quienes quedan en el desamparo tras la «muerte» del año viejo. Con una actitud provocativa y festiva, las viudas detienen a peatones y conductores solicitando una colaboración económica —la tradicional caridad— bajo el pretexto de necesitar recursos para su subsistencia tras la pérdida del difunto.

Este paso del 2025 al 2026 mantendrá viva esta costumbre inalterable. Los ciudadanos se tomarán el espacio público para compartir momentos de alegría y camaradería. No obstante, ante la masiva afluencia de personas que se vuelcan a las avenidas y sectores barriales para disfrutar de las exhibiciones y las comparsas, se extiende una recomendación especial a los conductores. Para quienes visitan la ciudad o circulan en vehículos particulares, es fundamental extremar las precauciones y conducir con paciencia, dado que la densidad de peatones y las paradas imprevistas de las «viudas» alteran el flujo normal del tráfico en esta noche de fiesta y tradición.