La popular playa de San Pablo, en la provincia de Santa Elena, fue cerrada temporalmente a bañistas y pescadores luego de que se detectara la presencia de una presunta contaminación por material derivado de hidrocarburo a lo largo de aproximadamente 3 kilómetros de arena y mar, informó este domingo la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) y el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal.

La alerta por la posible contaminación fue reportada inicialmente por ciudadanos el viernes 26 de diciembre, tras observar una sustancia oscura extendida sobre la orilla de la playa y que, según testimonios en redes sociales, tenía olor a gasolina o consistencia similar a brea o grasa.
Ante esta situación, las autoridades activaron protocolos de emergencia este domingo 28 de diciembre, desplegando maquinaria pesada, personal técnico y voluntarios para iniciar labores de limpieza y remoción del material contaminante.
El COE de Santa Elena dispuso el cambio de banderas de prevención a rojas en la zona, señalando la peligrosidad del agua y la arena, y restringió el acceso de bañistas, turistas y pescadores mientras se evalúa el alcance ambiental y sanitario de la contaminación.
La franja afectada se extiende por unos 30 a 40 centímetros de ancho, a lo largo de casi tres kilómetros de costa, según estimaciones técnicas preliminares proporcionadas por el Municipio de Santa Elena.
La respuesta ante el incidente está siendo conducida de manera coordinada entre varias entidades del Estado. Además de la SNGR y el COE, participan funcionarios del Ministerio de Transporte e Infraestructura, Ministerio del Ambiente y Energía, Capitanía del Puerto de Salinas, Fuerzas Armadas, Policía Nacional, el Gobierno Autónomo Descentralizado de Santa Elena y otros organismos con competencias en control, monitoreo y mitigación ambiental.
Las autoridades han indicado que se están realizando análisis para determinar con precisión la naturaleza del hidrocarburo derramado, aunque aún no se ha confirmado la fuente del derrame ni la cantidad exacta de material liberado en la zona costera.
El cierre de la playa de San Pablo ocurre a solo días del inicio del feriado de Fin de Año, cuando muchos turistas y residentes planifican visitar los balnearios de la provincia, lo que ha generado preocupación entre los sectores turísticos y habitantes locales por el impacto económico y ambiental de esta emergencia. Las autoridades han advertido que la playa no será reabierta al público mientras perduren los trabajos de limpieza y no se garantice la seguridad sanitaria y ecológica del área.