El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, sostuvo este martes en Quito un diálogo con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, con el objetivo de fortalecer la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y la migración irregular, especialmente en el marco de flujos de venezolanos en la región.

En un encuentro celebrado en el Palacio de Carondelet, en el centro de la capital ecuatoriana, Kast y Noboa abordaron una agenda centrada en seguridad, movilidad humana y cooperación regional, en un intento de enfrentar problemas que ambos gobiernos perciben como urgentes y de alcance transnacional.
La Presidencia de Ecuador informó que la reunión incluyó conversaciones sobre la importancia de reforzar la cooperación en seguridad, lucha contra el crimen organizado, narcotráfico, migración irregular y también sobre el impulso al comercio bilateral entre ambos países.
Para Kast, quien asumirá como presidente de Chile el próximo 11 de marzo de 2026, estos temas forman parte de sus prioridades regionales en materia de seguridad. Antes de llegar a Quito, el mandatario electo chileno hizo escala en Lima, donde también dialogó con el canciller de Perú sobre problemas similares que afectan a la región.
Un punto clave de la conversación fue la propuesta de Kast de establecer un “corredor humanitario” para la repatriación voluntaria de migrantes irregulares, especialmente venezolanos, con la idea de coordinar esfuerzos entre Chile, Perú, Ecuador y otros países vecinos. Esta iniciativa apunta a facilitar el retorno de personas que se encuentran sin documentación regular, aunque su implementación requeriría acuerdos multilaterales y la cooperación de naciones como Venezuela.
Analistas señalan que esta propuesta refleja la estrategia de Kast de enfocar la gestión de la migración dentro de un marco de control y orden, mientras que desde Ecuador se destaca el enfoque en mecanismos de integración regional para abordar tanto la seguridad como las dinámicas migratorias que impactan a los países andinos y del Cono Sur.
La reunión entre Kast y Noboa marca un paso inicial en la coordinación de políticas regionales frente a desafíos compartidos como el narcotráfico y la migración irregular, y evidencia un interés por forjar alianzas estratégicas en Sudamérica que trasciendan las fronteras nacionales hacia respuestas más integradas y conjuntas ante fenómenos complejos que requieren acción multilaterales.