Este domingo por la tarde, una alarma de disparos generó caos y confusión en un centro comercial ubicado en la avenida Francisco de Orellana, zona norte de Guayaquil: decenas de visitantes huyeron entre corridas y varios locales bajaron sus persianas metálicas, mientras crecía el temor por una posible balacera.

Usuarios y testigos alertaron a las autoridades tras escuchar lo que creyeron eran detonaciones cerca de un establecimiento comercial, lo que desató estampidas, gases de nerviosismo y desmayos por el susto. Algunas imágenes que circularon en redes muestran a personas corriendo en los pasillos, mientras otros se refugiaban dentro de tiendas cerrando puertas metálicas para protegerse.
Ante la alarma, desde el servicio de emergencias ECU‑911 reportaron haber recibido la alerta a las 18:47. Sin embargo, al llegar al sitio, agentes de la Policía Nacional descartaron que se hubiera producido un ataque: calificaron la situación como una «falsa alarma» y aseguraron que no se registraron detonaciones reales en el centro comercial.
El suceso dejó una comunidad consternada, con varios visitantes afectados emocionalmente algunos desmayados por el susto y comerciantes que cerraron temporalmente sus negocios por medida de seguridad.